martes, 28 de mayo de 2013

LA MIM VISCUDA PER MAICA LLORENS.

Nacida un 25 de Noviembre en la población castellonense de Cabanes, esta chica ha hecho de la montaña una parte de su vida, con todo lo que ello comporta, y siempre a sido capaz de realizar cualquier tipo de deporte que se desarrolle en ella. Aunque también es verdad que eso de mover las piernas lo más rápido posible no empezó a ser su pasión hasta hace tan solo unos meses, cuando mientras realizaba una salida en patines se encontró con una brutal caída que le rompió el radio de su muñeca. Esta caída es la que le hace interesarse por esto del trail running, y es cuando conoce la MIM y decide no querer ser una mera espectadora, si no que prefiere ser protagonista y sin apenas tiempo para prepararse se pone en contacto conmigo... a partir de aquí, que se Maica quien nos cuente como vivió la carrera madre de la provincia de Castellón, la Marató i Mitja Castelló - Penyagolosa.




"Gracias a mi lesión de muñeca, la cual me impide practicar bici de montaña, conozco el mundo del TRAIL RUNNING: ‘todo pasa por algo’. Cuatro meses de inactividad me ofrecen la posibilidad de pensar en algún RETO que realmente me motive … y aquí es donde la MiM empieza a formar parte de mi vida.

Tengo poco más de un mes y medio para preparar mi objetivo, así que decido ponerme en buenas manos para exprimir al máximo el tiempo. La MiM va a ser mi segunda carrera y la mayoría de conocidos no creen que lo pueda lograr. Esto todavía me da más ganas y fuerzas para llevarlo a cabo.

El mismo día que el médico rehabilitador me da el alta, voy corriendo a inscribirme, pero … sorpresa, las inscripciones se habían cerrado el día antes. Con toda mi tristeza, me apunto en la lista de espera… y después de un mes de ansiosa espera, me comunican que tengo plaza. COME ON!!!

Se iba acercando el día y en todo momento confiaba en mi forma física, pero sobre todo en fuerza mental, la cual había ido fortaleciendo con los duros entrenamientos de David Mundina. Tic tac tic tac…

Llegan los momentos previos a la carrera y con ellos todas mis dudas. Al recoger el dorsal, me encuentro con mi entrenador David y mi amiga Sonia, dos cracks, me tranquiliza verlos por dos motivos: siempre han confiado en mi y porque ellos estaban más nerviosos que yo.

A las 4,30 a.m., suena el despertador. Desayuno bien y … al punto de salida. El ambiente es ESPECTACULAR, pelitos de punta. Busco mi cajón, que no sé exactamente cuál es porque me he prometido no ponerme tiempo – algo inevitable. Allí encuentro algunas caras conocidas. Momentos de tensión y… PUM la salida acompañada de fuegos artificiales. PRECIOSA.

¡Es uno de esos días que me encuentro bien! Hasta la ‘Pedra de Borriol’, el camino se hace demasiado tranquilo, hay bastantes puntos donde la gente se apelotona y solamente se puede andar. Un amigo por aquí y otro por allá, hacen el camino más agradable. Llego al primer avituallamiento antes de la hora prevista, GENIAL –pero allí nadie me espera para darme mi botellín de sales, me había precipitado. No pasa nada, fui previsora.

Durante el primer tramo de la carrera iba repitiéndome que debía llegar fresca a les Useres. Y así lo hice, nunca había recorrido más de 32km y no sabía como mi cuerpo iba a reaccionar. Fui prudente y guarde, quizás demasiado porque al finalizar me pregunté si hubiese tenido que apretar un poco más. Aunque es fácil pensar esto una vez el cuerpo se ha recuperado del esfuerzo, ¿no?

El llegar a Useres, fue un subidón de adrenalina, INCREIBLE. Mi chico y una amiga me estaban esperando. Yo apenas pude comer durante todo el recorrido – pero lo tenía previsto, ya que me suele suceder.


Decido emprender de nuevo el camino y veo a mi amigo Julio, se ha caído pasando la Bassa y le han puesto cuatro grapas. Me dice que quiere continuar, lo veo cojear y le pregunto un par de veces si está seguro de querer seguir, queda el tramo más divertido; él lo intenta, pero después de unos metros me dice que no puede seguir y que debe abandonar. A unos kilómetros de Torrocelles, van algunos tocayos de Cabanes que hacen la CSP. Llegamos a la ermita. Aquí empiezo a notar un poco el cansancio y decido no parar … por lo que pueda pasar. Me siento muy motivada, llegó a Xodos con 7:30h. y aquí es donde me planteo bajar de las 9horas. Mi chico me espera: ánimos y fuerzas para subir el Marinet. No lo he subido antes, pero ya me han dicho que se hace un poco largo.

Una vez arriba, ya en la Banyadera, nos espera granizo y agua a ‘tutti pleni’. Los últimos kilómetros se hacen pesados. No quise coger el chubasquero en Xodos y me arrepentí. Entre truenos, se oía el speaker. Mi cuerpo cada vez se hacía un poco más torpe, el cambio brusco de temperatura me estaba pasando factura. Tengo la imagen de un par de fotógrafos bajo la fuerte lluvia y cubiertos con una manta térmica, intentando captar el momento. Pierdo mucho tiempo en hacer este tramo.
El speaker estaba cada vez más cerca y con él … la esperada meta, y con ella… mi OBJETIVO cumplido, en 9:26h.

Como anécdota final, el amoratamiento de mi mano lesionada por hipotermia… 30 minutos de asistencia en la carpa de Cruz Roja con botellitas de caldo para que entrase en calor … y como NUEVA.
Con lo que me quedo es el haber terminado con MUY BUENAS SENSACIONES, y el cruzar la meta pensando en un próximo RETO."

Maica Llorens